Encajes, transparencias, brillos y siluetas audaces se sucedieron una tras otra en la alfombra roja de los Premios Martín Fierro de la Moda 2026. Pero en esa última imagen que dejó la gala, dos estilismos quedarían grabados en la retina y la memoria de asistentes y espectadores: los tributos de Marta Fort y Julieta Poggio, quienes con sus atuendos evocaron a los grandes referentes, el Comandante y la Diva de los Teléfonos.
Aunque colores y estilos desfilaron por la pasarela, las propuestas de Marta Fort y Juli Poggio llevaron a una dimensión simbólica los vestuarios que portaron en la premiación. Ambas recordaron con sus apariencias a personajes que se destacaron por su estilo único. Por un lado, la hija de Ricardo Fort se inspiró en el legado familiar que hacía a la imagen de su padre, portando con orgullo su propio homenaje personal.
El homenaje emotivo a Ricardo Fort
El atuendo de un color blanco más sencillo, con un escote strapless, concentraba toda la atención en el centro, donde un símbolo religioso deslumbraba. La joven contó a la revista Gente que la prenda fue una creación exclusiva para el evento y que integraba elementos que fueron parte del alhajero de accesorios de su padre.
Se trató de un diseño de alta costura, confeccionado en crepé suizo y enteramente bordado a mano con cristales, que definió una silueta sirena favorecedora. La falda se prolongó en una cola imponente, realizada en tul de seda, enriquecida con capas de tules troquelados que generaron volumen, movimiento y una textura de gran potencia estética.
Sin olvidar esa dimensión emotiva, Marta resaltó cómo surgió la pieza final. “Lo diseñamos con Claudia Arce, a raíz de esta cruz que es parte de un Rosario de mi viejo”, explicó al medio citado. “Para que me acompañe”, cerró la joven influencer.
La "performance" de Juli Poggio inspirada en los años dorados
Por otro lado estuvo el estilismo de Juli, que se mantuvo en la dimensión del espectáculo. Mientras que el tributo de Marta fue más íntimo, el de ella fue una performance propia de la TV de los 70. El impresionante outfit de la ex participante de Gran Hermano consistía en un vestido largo y albo, con encaje y una gran espalda, que acompañó a la perfección con una cabellera colorada. Además, la joven completó su imagen con dos "Susanos", a los que llamó "Julietos".
Julieta lució el pelo cobrizo, evocando la imagen de Susana en la película “La Mary”, mientras que los acompañantes vistieron esmóquines negros y la cara cubierta por un velo oscuro, en clara alusión al séquito que escoltaba a la diva en sus apariciones públicas. Esa puesta en escena reforzó el reconocimiento y aportó un guiño lúdico al universo de la farándula nacional.
"Hoy vinimos full perfo, estoy acá con mis 'Julietos', hicimos un homenaje a Susana Giménez en sus inicios, con este cobrizo que usaba en los 70", reveló Julieta Poggio en diálogo con Zaira Nara, y cerró: "Súper feliz de estar acá esta noche que es para jugar y traer propuestas".
Como explicaron desde Infobae, el modelo, una obra de Pucheta-Paz, resultó ser un elemento de alto impacto visual. Largo, de tono níveo, con transparencias y bordados que envolvieron la silueta de Julieta en una trama de encaje y recortes, el trabajo realzó la figura de la actriz y aportó un aire sensual, moderno y teatral.
El escote asimétrico y la falda con pequeña cola completaron la composición, consolidando a Julieta como una de las grandes protagonistas fashionistas de la noche.